La celebración
de San Juan es un momento muy importante para Letonia, su fiesta más popular.
Conocida como Jani (la pronuncación es ´Yañi´, en letón ´Jāņi´), se celebra desde la noche del 23 de
junio hasta el día siguiente. La noche de San Juan tiene una gran trascendencia
para muchas culturas, los rituales relacionados con el solsticio de verano se
remontan a tiempos anteriores al cristianismo, de hecho en sus orígenes paganos
la celebración se ceñía a los verdaderos días del solsticio, entre el 21 y el
22 de junio, pero al asociarlo con el nacimiento de San Juan Bautista se
trasladó a la fecha en la que actualmente acontece.
En su origen,
el día más largo y la noche más corta del año era un momento de espiritualidad,
magia y superstición, donde el hombre entraba en contacto con las fuerzas de la
naturaleza. Se conmemoraba en honor a un dios pagano, Janis (Jānis), conocido
como “el hijo de dios” en algunas canciones tradicionales letonas. Se decía que
una vez al año, durante el solsticio de verano, Janis aparecía en Letonia para
repartir suerte y felicidad entre su pueblo.